Por qué cada niño debería ser un “Karate Kid”

20171210_174218

Desde una temprana edad los niños se muestran interesados por una variedad de actividades que van desde el ballet, el teatro musical, las ciencias, los idiomas, el hip hop, la natación, el arte y las dramatizaciones creativas.

Sin embargo, un tipo de actividad que no debe dejarse pasar por alto son las artes marciales. Estos deportes brindan una gran cantidad de beneficios físicos, mentales y actitudinales a los más pequeños. Los padres pueden probar con disciplinas tales como el tae kwon do, jujitsu y aikido, las cuales son algunas de las múltiples opciones, pero entre todas el karate es el rey.

El karate es el tipo de arte marcial más popular. Esta disciplina se originó en China continental a principios del siglo XX. El Karate ayuda a las personas a mantenerse  en forma.

Las intensas sesiones de entrenamiento no solo contribuyen a alcanzar una condición física óptima, sino que también sirven para aliviar el estrés y generar confianza en la persona. “La confianza es vital para el éxito. Sin ella no podrás seguir progresando en el largo camino de la vida.” (https://gananci.com/ganar-confianza-en-uno-mismo/)

También se ha demostrado que es beneficioso para mantener el peso saludable de una persona y contribuye a la paz mental.

Si buscas una actividad que combine tranquilidad, una opción para alcanzar una condición física ideal y un estilo de vida saludable, se presentan las distintas razones por las cuales las artes marciales y los niños son una oportunidad que no se puede dejar de aprovechar.

Las artes marciales enseñan respeto.

La primera habilidad los más chicos aprenden en su primera clase de karate es inclinarse ante su maestro o maestro, quien inicia la práctica hablando de respeto.

Desde ese arco hasta lecciones acerca de esperar el siguiente comando, el respeto es uno de los beneficios más importantes de las artes marciales, y de acuerdo con la investigación, a menudo se traduce en el comportamiento en  la escuela, ayudando a mejorar su actitud dentro del aula e incluso las calificaciones.

Las artes marciales enseñan autocontrol y concentración. 

Los padres cuyos hijos tienen TDAH (trastorno por déficit de atención con hiperactividad) regularmente puntualizan los grandes resultados del programa de artes marciales, ya que el autocontrol y la concentración son habilidades poco desarrolladas en niños con TDAH.

En general, todos los niños se beneficiarán del énfasis de las artes marciales en concentrarse en la tarea que tienen entre manos y escuchar al instructor.

La socialización y el trabajo en equipo son habilidades claves. 

Muchos programas de artes marciales requieren que los niños trabajen juntos, incluso cuando compiten entre sí.

Respetar a sus parejas y oponentes en todo momento es importante en el tapete y en la vida. Para los niños que tienen dificultades para hacer amigos en el patio de recreo, a menudo es más fácil encontrar amigos en un espacio que incluye un interés compartido.

Los niños aprenden a establecer y alcanzar metas. 

El progreso en muchas prácticas de artes marciales está marcado por el sistema de cinturones, comenzando con el cinturón blanco de nivel principiante a través de una variedad de colores hasta el cinturón negro al final.

Como las pruebas para cada nuevo nivel generalmente se llevan a cabo cada pocos meses, avanzar a través de los niveles es un buen ejercicio para crear y lograr objetivos a largo plazo, lo que a su vez promueve la autoconfianza y la autoestima.

Fomenta la buena forma física. 

Practicar karate puede ayudar a desarrollar fuerza y también a autodefensa. Los músculos, huesos y articulaciones lentamente se volverán más fuertes a medida que se vaya aumentando la resistencia. Esta es una de las mejores formas de tonificar la parte superior del cuerpo.

La coordinación, el control muscular y la resistencia aeróbica son importantes en las artes marciales, por lo que inscribir a tus hijos para karate o tae kwon también significa que sabes que hacen ejercicio regularmente en lugar de sentarse inertes frente a una pantalla.

La violencia no es un efecto secundario, pero si aprenden a defenderse a sí mismos. 

Los golpes y patadas pueden sonar violentos, pero una práctica estructurada de artes marciales es más probable que enseñe a los niños habilidades de resolución pacífica de conflictos y enfatice la importancia de evitar altercados físicos.

Sin embargo, los niños aprenderán cómo proteger sus cuerpos de los ataques violentos, y esa es una habilidad que todo padre puede apreciar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto:
search previous next tag category expand menu location phone mail time cart zoom edit close